lunes, 22 de octubre de 2007

Bilbao acoge la mayor muestra de arte de EEUU expuesta en Europa.

Unas 200 obras de unos 120 artistas acoge el museo Guggenheim de Bilbao en 'Art in the USA: 300 años de innovación', la mayor muestra de arte estadounidense expuesta hasta el momento en Europa.
Inaugurada el 11 de octubre, ocho días antes del décimo aniversario del museo, la exposición estará en Bilbao hasta finales de abril, después de haber pasado por Pekín, Shanghai y Moscú, pero ampliada con unas 75 obras más.
Se trata de un "primer análisis histórico del arte estadounidense" y ofrece "una visión extraordinaria del desarrollo cultural e histórico de nuestra nación", desde comienzos del siglo XVIII hasta hoy, explica el director de la Solomon Guggenheim Foundation y comisario de la exposición, Thomas Krens.
La muestra, compuesta de muchas obras que nunca habían salido de Estados Unidos y dividida en seis períodos, comienza revelando la parte menos conocida en Europa del arte norteamericano, que abarca los siglos XVIII y XIX. La pintura rígida y 'naif' del período colonial que quiere imitar a la británica incluye retratos de personajes públicos como 'George Washington', de Gilbert Stuart, y una curiosa 'Galería del Louvre', de Samuel Morse, el inventor del telégrafo.
A comienzos del XIX, George Catlin retrata a los indios americanos, pero dominan los paisajes, como los de George Inness. Al final de ese siglo y comienzos del XX, los contactos con el exterior y los períodos que muchos pintores pasan en Europa hace que sean más conocidos algunos impresionistas como John Singer Sargent, McNeill Whistler y Mary Cassatt.
En el período de entreguerras conviven el realismo social con el regionalismo (Benton, Hartley, Hopper, Georgia O'Keeffe). Y, tras la Segunda Guerra Mundial, el expresionismo abstracto da figuras internacionales como Pollock, Rothko y De Kooning. Y tras el arte pop de los 60 (Warhol, Lichtenstein, Rosenquist), el de los últimos 20 años, con Keith Haring, Basquiat, Julian Schnabel y Jeff Koons.
Fuente: AFP.

Primera retrospectiva Klimt en EE.UU. se exhibe en Nueva York hasta junio 2008.

La primera retrospectiva en Estados Unidos sobre la obra del pintor Gustav Klimt, incluyendo el retrato de Adele Bloch-Bauer, considerado el cuadro por el que más se ha pagado en el mundo, se podrá visitar en Nueva York hasta el próximo 30 de junio.
Titulada "Gustav Klimt: las colecciones de Ronald Lauder y Serge Sabarsky", la muestra se expone desde esta semana en la Neue Galerie de Manhattan y consta de ocho pinturas y más de 120 dibujos del artista austríaco que se ha logrado reunir por primera vez.
La exposición une así las colecciones de Lauder y Sabarsky, cofundadores de la Neue Galerie, sobre las obras de Klimt (1867-1918), creador del movimiento de art nouveau en Austria y símbolo de la llamada "destrucción creadora" que entonces dominaba el panorama artístico vienés.
"Los trabajos de Klimt representan la quintaesencia del fin de siglo en Viena: su riqueza, su sensualidad y su capacidad de innovación", dijo la directora de la Neue Galerie, Renée Price.
Para Lauder, heredero del imperio de los cosméticos Estée Lauder y propietario del célebre retrato de Adele Bloch-Bauer, el pintor austríaco "es de suma importancia en el desarrollo del arte moderno, y parte central de la colección y la misión de este museo".
Lauder adquirió hace apenas un año el cuadro, un óleo de 138 por 138 centímetros conocido como "la Adele de oro", por los tonos predominantemente dorados con que Klimt reflejó a la sensual esposa de un empresario judío, Ferdinand Bloch-Bauer, y de la que entonces se dijo que fue amante del artista.
Ese cuadro, por el que se pagaron 135 millones de dólares, es pieza central de esta sala de exposiciones, primer destino fuera de Austria para quienes quieran admirar los trabajos "de un artista tan complejo y particular", dijo Price.
Los organizadores de la muestra han incluido también, como uno de sus grandes atractivos, la reconstrucción del salón de recepción del segundo estudio del artista vienés con sus propios muebles.
Esa recreación de una parte del estudio del pintor modernista está basada en los planos originales de la residencia y en las fotografías de 1912 que perduran sobre el estudio vienés que Klimt ocupó desde 1892 durante dos décadas.
Los muebles son los originales diseñados por Josef Hoffmann, y han sido prestados por la colección Ernst Ploil de la capital austríaca.
Además de esas pinturas y dibujos y del particular estudio recreado tan fielmente, los organizadores han incluido en la exposición algunos objetos que pertenecieron al autor de pinturas tan conocidas como "El beso" o "Dánae".
Entre los efectos personales de Klimt, la Neue Galerie ha incluido unos gemelos de camisa y un sello, ambos diseñados por el arquitecto Josef Hoffmann, así como una bata de pintar del artista, la única que se conserva.
La recreación de ese ambiente modernista vienés del estudio y la muestra se completa con la música de fondo elegida para la ocasión, que incluye piezas de los autores más admirados por Klimt, como Beethoven, Brahms o Schubert.
Con esta retrospectiva se acerca al público estadounidense el trabajo de un gran pintor apenas conocido en este país durante la primera parte del pasado siglo y cuya reputación entre admiradores y coleccionistas comenzó a partir de los años sesenta, para ser hoy día un artista de culto.
La exhibición contiene además una muestra de dibujos realizados por estudiantes vieneses de entre 10 y 14 años inspirados en la famosa "Adele de oro", y presentes aquí bajo el título de "Adele llega a América".
Para completarla los organizadores han publicado un catálogo ilustrado, con ensayos de Marian Bisanz-Prakken, Emily Braun, Alessandra Comini, Ronald Lauder, Sophie Lillie, Tobias Natter y Renée Price, entre otros.
En esa publicación aparece además una entrevista con Maria Altmann, sobrina de Adele Bloch-Bauer y anterior propietaria de la obra, por la que pleiteó en los tribunales con el Gobierno austríaco para recuperar un tesoro artístico confiscado durante la ocupación nazi.
Fuente: EFE

El Museo del Prado es el lugar elegido para exponer en Madrid los murales de Sorolla.

El Museo del Prado es el lugar elegido para exponer en Madrid, en mayo de 2009, los murales que Joaquín Sorolla pintó para la Hispanic Society de Nueva York y que se mostrarán por primera vez en España el próximo mes de noviembre, en el Centro Cultural Bancaja de Valencia.
Así lo confirmó a EFE el gerente de la Fundación Bancaja, Miguel Ángel Utrillas, quien explicó que la posibilidad de exponer en España los catorce murales que forman la obra "Visiones de España" es "única e irrepetible" puesto que las pinturas no habían salido antes de la institución, que ya ha manifestado la intención de que tras su llegada de España permanezcan siempre allí.
Joaquín Sorolla retrató entre el 1912 y el 1919 su visión particular de España en catorce grandes lienzos de 3'5 metros de alto y sesenta metros de ancho en total, en las que están representadas las fiestas y actividades típicas de las diferentes regiones.
La obra fue encargada a Sorolla por el fundador de la Hispanic Society de Nueva York, Archer Milton Huntington, quien creó la Fundación para difundir la cultura española y latinoamericana, de las que era un apasionado.
La colección será inaugurada en Valencia el próximo 7 de noviembre por los Príncipes de Asturias, y en marzo, cuando se clausure en esta ciudad, iniciará un recorrido por diferentes capitales españolas para exponerse en el Museo de Bellas Artes de Sevilla, en Málaga, en el Museo Nacional d'Art de Catalunya de Barcelona, y en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.
Utrillas explicó que desde la Fundación pretenden que la muestra vuelva a Valencia, la tierra natal de Sorolla, tras de exponerse en El Prado, museo en el que el pintor siempre deseó ver sus obras.
Entre las obras de Sorolla de esta exposición se encuentran "Las grupas" (Valencia), "El palmeral" (Elche), "La fiesta del pan" (Castilla), "Semana Santa: Los Nazarenos" (Sevilla), "El encierro" (Andalucía), "Los toreros" (Sevilla) o "La Pesca del Atún" de Ayamonte (Huelva)
Bancaja ha en este proyecto más de dos millones de euros, ya que además del pagar la cesión, se ha hecho cargo de la restauración de los cuadros y del traslado de los mismos, que llegaron a Valencia en aviones fletados para la ocasión.
Fuente: EFE

Monumental mural de Siqueiros será restaurado a la vista del público.

El monumental mural "Ejercicio plástico", del artista mexicano David Alfaro Siqueiros, será restaurado a la vista del público a escasos metros de la sede del gobierno argentino, informa hoy la prensa local.
Sólo falta definir quién solventará los seguros para trasladar la obra desde los contenedores de las afueras de Buenos Aires donde se encuentra hasta el sitio donde será limpiado y recuperado por expertos argentinos y mexicanos, señaló al diario La Nación Magdalena Faillace, funcionaria de la Cancillería de Argentina.
El espacio donde será restaurado se halla a las espaldas de la Casa Rosada, sede del gobierno argentino, y perteneció a un antiguo edificio aduanero.
"La multinacional Techint asumirá el acondicionamiento de los contenedores y la empresa Delmiro Méndez se hará cargo del traslado", explicó Faillace, embajadora para los Asuntos de la Mujer de la Cancillería.
La obra, pintada sobre siete paneles, está en custodia de un juez pues la pelean judicialmente en Argentina dos particulares enfrentados por una deuda.
Según La Nación, todo parece indicar que el gobierno argentino asumirá la garantía de los seguros, en virtud de que el Parlamento aún no aprobó la ley para expropiar el mural pintado en 1933.
La obra de Siqueiros fue declarada "bien de interés histórico artístico nacional" por el Ejecutivo argentino en 2003 y es considerada por México como "monumento artístico de la nación".
El mural "Ejercicio plástico" fue pintado en la finca del periodista Natalio Botana, director del diario Crítica, con ayuda de los artistas argentinos Lino Spilimbergo, Antonio Berni y Juan Carlos Castagnino y con el escenógrafo uruguayo Enrique Lázaro.
En 1989, el restaurador Héctor Mendizábal, a través de la firma Seville, compró la finca para desmontar los siete paneles que comprenden el mural y así exhibirlo al público, pero la empresa quebró y el restaurador se enfrentó a una serie de demandas iniciadas por sus ex socios, quienes le reclamaban la propiedad de la obra.
A éstas se les sumó la presentada por la empresa uruguaya Dencanor, que compró el mural a Seville en 1994 por 824.000 dólares y quien ahora reclama la posesión.
Fuente: EFE

jueves, 18 de octubre de 2007

Una colección europea de tapices del Barroco se expone en el Metropolitan de Nueva York.

Una fabulosa colección de tapices procedentes de diez países y confeccionados entre 1590 y 1720 a petición de reyes, papas y aristócratas de toda Europa, se puede contemplar desde hoy y hasta el 6 de enero en el Museo Metropolitan de Nueva York.
Bajo el título "Tapicería en el Barroco: Hilos de Esplendor", el prestigioso museo neoyorquino ha organizado esta exhibición de 40 tapices que cuenta con la colaboración de instituciones de otros países poseedores de espléndidas piezas, como el Patrimonio Nacional de España.
La exhibición, que en parte se podrá visitar durante la primavera de 2008 en Madrid, según dijeron los organizadores, es también "la primera muestra global de la tapicería europea de alta calidad del siglo XVII y demuestra su importancia como una arte figurativo" de la época.
Desde la Edad Media al siglo XVIII, las cortes europeas mostraban gran generosidad a la hora de encargar a los artistas más a la moda los tapices con los que decoraban sus mansiones, pero que también eran "instrumento de propaganda", consideran los expertos del Metropolitan.
"En esta muestra puede verse la tapicería más importante del Barroco desde que Luis XIV se paseaba por las galerías de Versalles", dijo hoy el director del Metropolitan, Philippe de Montebello, que ve en ella "una experiencia visual sin igual para una audiencia moderna".
En esta muestra, que sigue a la realizada por la institución sobre los tapices del Renacimiento en 2002, se puede observar la evolución estilística de un arte al que contribuyeron los mayores artistas de la época como Peter Paul Rubens, Jacob Jordaens, Simon Vouet, Charles LeBrun, Pietro da Cortona o Giovanni Romanelli.
Además de los 40 tapices, se exhiben 25 diseños y dibujos, la mitad de ellos proceden de la escuela flamenca, como los Triunfos de la Iglesia, diseñado por Rubens, o los de Jordaens para los Austrias.
Precisamente esa tapicería de Rubens tuvo como destino el convento de las Descalzas Reales en Madrid.
La muestra incluye raras piezas como el dosel de un trono hecho para el rey de Dinamarca en 1584, las elaboradas en 1620 en la localidad inglesa de Mortlake para Carlos I de Inglaterra o los hechos por la fábrica francesa de Gobelinos para Luis XIV.
"Para la mayor parte de los ricos del siglo XVII, la tapicería era el principal instrumento de la decoración figurativa y de la propaganda, aunque ello apenas se menciona en los libros de historia", explicó el comisario de la exposición, Thomas Campbell.
Agregó que los "tapices del Barroco proporcionan equilibrio a esa visión miope del pasado".
La muestra consta de nueve secciones que recorren la evolución de los centros europeos que se dedicaban a la industria del tapiz desde 1580 hasta 1720, y en ella se recoge cómo la guerra de 1570-1580 en los Países Bajos hizo que muchos de sus artesanos tapiceros dejasen el país para marchar a otros lugares europeos.
Igualmente se muestra el renacer de esa industria en Bruselas, a partir de principios de 1600, de la mano de los archiduques Alberto e Isabel, y los diseños que Rubens pintó en óleos para la colección de la Casa Real española, y que luego se reproducían en lana y seda.
El declive de la escuela de Bruselas llevó al auge de la de París y de artistas como Antoine Caron, Henri Lerambert y Simon Vouet, y al de Mortlake, para volver de nuevo a Bruselas, y seguir en Florencia con los encargos de los Medici a los artesanos Lodovico Cardi y Lorenzo Lippi.
Otra sección de la muestra se concentra en la fábrica francesa de los Gobelinos, para acabar con los tapices elaborados para el duque de Marlborough.
Además de esa fabulosa colección de tapices, el Metropolitan ha abierto también esta semana otra exposición, "Regalos para los dioses: imágenes de los templos egipcios", en la que se pueden ver 70 estatuas y estatuillas elaboradas con metales preciosos y cobre que datan de hace dos milenios.
Fuente: EFE

Las esculturas de Antonio Canova se exponen en la villa Borghese.

La villa Borghese de Roma expone a partir de este jueves unas cincuenta obras del escultor italiano Antonio Canova, maestro en la escultura del mármol blanco y uno de los principales representantes del neoclasicismo italiano.
La exposición está organizada en torno a la obra más conocida de Canova (1757-1822), 'Paulina Borghese como Venus de la Victoria', propiedad de la villa Borghese, que Canova definió como "la villa más hermosa del mundo".
En la escultura, Paulina Bonaparte, hermana de Napoléon casada con el príncipe Camilo Borghese, figura con un aire lánguido en un lecho de mármol blanco, cuyos pliegues están tan finamente tallados que parecen auténtico tejido.
"Canova tenía una relación muy especial" con Roma, destacó el ministro italiano de Cultura, Francesco Rutelli, quien rindió homenaje "a los cinceles y la pluma" del artista, que "lo condujeron a la inmortalidad".
Antonio Canova trabajó para Papas y reyes de todo el mundo, y está considerado como uno de los mejores escultores neoclásicos.
Unas cincuenta esculturas, inspiradas de la mitología griega y latina, así como algunos cuadros y dibujos permanecerán expuestos hasta el 3 de febrero próximo en la villa Borghese, sede de una de las principales colecciones de arte de Italia.
Fuente: AFP

miércoles, 17 de octubre de 2007

"El Pensador" de Rodin, expuesto al aire libre por primera vez en España.

"El Pensador", una de las obras cumbre de Auguste Rodin, comparte desde hoy la calle con los viandantes por primera vez en España al haber sido instalada junto a otras seis piezas del escultor francés en la calle Larios, la vía más emblemática del casco histórico de Málaga.
Las siete obras proceden del Museo Rodin de París y permanecerán expuestas hasta el próximo 12 de diciembre en la capital malagueña, desde donde viajarán a Granada y Valladolid, en una muestra organizada por la Fundación "La Caixa".
Rodin (1840-1917), considerado en su época como el gran innovador de la escultura, concibió estas piezas para que permanecieran al aire libre, porque siempre tuvo el empeño de que sus obras "estuvieran al alcance de todo el mundo y no hubiera barreras entre el arte y los ciudadanos", ha afirmado hoy la comisaria de la exposición, Helene Marraud, del Museo Rodin.
"Todas las esculturas necesitan espacio, y especialmente, las monumentales, que no están concebidas para estar encerradas entre cuatro paredes", ha subrayado Marraud.
En el caso de "El Pensador" que da la bienvenida a los peatones a la entrada de la calle Larios, se trata de una figura de 650 kilogramos de peso, aumentada respecto a la que modeló Rodin, algo habitual en las creaciones del artista francés.
"La mayoría de las obras de Rodin han sido modificadas en el tamaño o se le han añadido elementos como los brazos, porque él nunca consideraba que una obra fuese definitiva", ha apuntado la comisaria.
Esta figura, inicialmente concebida para formar parte del grupo escultórico "La puerta del infierno", se instaló ante el Panteón de París hasta 1922, cuando se trasladó hasta su actual ubicación en el Museo Rodin.
Antes de Málaga, se había podido contemplar en la plaza de Tiananmen, en Pekín, en 1994, y en Roma este año con motivo del quincuagésimo aniversario del Tratado que originó la Unión Europea.
Completan la exposición seis estudios preparatorios del "Monumento a los burgueses de Calais", encargado a Rodin por esta ciudad francesa para conmemorar un hecho histórico ocurrido en 1347 durante la Guerra de los Cien Años.
El rey Eduardo III de Inglaterra sitió el puerto de Calais y prometió que sería indulgente si seis notables de la misma se entregaban ante él en camisa, con la cabeza y los pies desnudos y con una cuerda al cuello, y le entregaban las llaves de la ciudad.
Pese a que iban a ser ejecutados, finalmente se les perdonó la vida, pero la ciudad quiso a finales del siglo XIX reconocer el gesto de los burgueses y encargó el monumento a Rodin.
Se da la circunstancia de que éste modeló inicialmente las figuras desnudas, y a continuación las vistió con túnicas reales que empapó en escayola y añadió a las esculturas, ha explicado Marraud.
Por su parte, el secretario general de la Fundación "La Caixa", Luis Reverter, ha recordado que Rodin diseñó inicialmente sus obras para que fueran colocadas "encima de un gran pedestal", pero después cambió de opinión y quiso "acercarlas a la gente", algo que no consiguió hasta después de su muerte y que vuelve a lograr ahora con esta exposición en Málaga.
Fuente: EFE.